La espalda es una de las partes más fuertes del cuerpo, ya que es la que nos sujeta y soporta mucha tensión a lo largo de la jornada. A pesar de ser una parte muy fuerte puede verse afectada y resentida, sobre todo por dos zonas delicadas, la parte cervical y la lumbar. En la zona lumbar puede tener lugar un problema llamado lordosis, sobretodo al ser muy pronunciada.

Una lordosis muy pronunciada es un mal que padecen muchas personas y que puede estar provocado por la forma de vida o por la genética de cada individuo. A pesar de todo es un trastorno que podemos corregir para evitar males mayores, ya que si no tomamos cartas en el asunto este mal puede ir a más.

¿Qué es la curvatura lumbar o lordosis lumbar?

Nuestra espalda está compuesta por una serie de segmentos llamados vértebras. Estos segmentos se unen entre sí para formar un conjunto único llamado columna vertebral, pero esta estructura ósea no es rectilínea, está formada por una serie de curvas (lordosis y cifosis) que desempeñan una función fundamental para poder soportar de manera eficiente el peso corporal.

Con la edad, estrés, falta de ejercicio, sedentarismo… estas curvas tienden a perderse o incluso a invertirse generando rectificación lumbar o pérdida de curvatura lumbar, hiperlordosis lumbar baja…

Esto genera una mala adaptación en la distribución de peso y en la eficiencia a la hora de mover y soportar cargas, lo que a la larga, va debilitar y dar problemas de espalda (deshidratación discal, protrusiones discales, herniaciones, artrosis facetaria… entre otros).

Por lo general la lordosis no da síntomas ni malestar, aunque depende mucho del grado que tengamos y de las circunstancias de cada persona. Si se junta la lordosis con otras desviaciones lumbares como la escoliosis la cosa se complica y podemos llegar a tener dolores. Si la desviación es mínima no notaremos ningún efecto, ya que este hecho no afecta al correcto funcionamiento del organismo, sino que a medida que pasa el tiempo la columna se irá desplazando y aumentando su curvatura.

¿Qué tipo de curvaturas tenemos en la columna lumbar?

Podemos tener 4 tipos de curvatura lumbar:

  • Lordosis normal:  la persona tiene las curvas fisiológicas normales en la espalda (hay que comentar que dentro de la normalidad también hay pequeñas desviaciones asintomáticas, que no producen dolor, por lo que no se pueden describir como potencialmente patológicas).
  • Hiper-lordosis: en este caso están aumentadas las curvas de la columna. La persona tiene más acentuada las curvas de la columna vertebral.
  • Rectificación lumbar: en este caso hay una pérdida de curvatura normal y las curvas fisiológicas se rectifican.
  • Inversión: se trata de una evolución de la rectificación de la curva lumbar.

¿Por qué es tan importante la lordosis lumbar para evitar los problemas de espalda?

Con una correcta curvatura lumbar o lordosis, el peso no recae directamente sobre los discos intervertebrales. En este caso, la musculatura paravertebral lumbar está más tonificada y predispuesta a asumir gran parte del peso del cuerpo. Además, en este caso, el peso se distribuye de manera mas homogénea sobre las vértebras, haciendo que el disco intervertebral se mantenga sano e hidratado.

Se sabe, mediante diferentes estudios, que los discos soportan hasta 4 veces más presión cuando no existe una correcta lordosis lumbar. Se produce la denominada rectificación de la curvatura lumbar o pérdida de la lordosis fisiológica.

Como podéis imaginar, cuando perdemos las curvas fisiológicas de nuestra espalda o lordosis, el peso recae verticalmente hacia abajo, apilándose la presión directamente sobre las vértebras y haciendo que las últimas se responsabilicen de todo el peso de las demás (por eso, los discos de las últimas vértebras lumbares son las que mas patología dan).

Por lo tanto, debe ser la obsesión de todo fisioterapeutas mantener, fomentar, y recupera, en caso de pérdida, esta lordosis tan importante como lo es la curvatura lumbar.

¿Por qué perdemos la lordosis de la espalda tan fácilmente?

Las lordosis y cifosis normales (curvas de nuestra espalda) son fisiológicas (nacemos con ellas) y son sinónimo de dinamismo de salud y de flexibilidad. A lo largo de la vida a medida que envejecemos tenemos una tendencia natural a perder esas lordosis tendiendo a invertirse, por eso es importante hacer una trabajo diario para mantener la buena configuración de nuestra espada.

Son varios factores que hacen que perdamos las curvas de nuestra espalda mencionaremos los más importantes:

  • El sedentarismo, la falta de ejercicio físico y dinamismo: las curvas de nuestra espalda son sinónimo de dinamismo, de movilidad, flexibilidad y en definitiva de salud. La sociedad de hoy en día nos hace estar demasiado tiempo sentados. Desde que somos niños, en la escuela, con los video juegos, en el ordenador… hasta adultos, en la universidad, en el trabajo…Vivimos en una sociedad cada vez menos dinámica y activa ya que no tenemos que andar largos recorridos como se hacia antaño. Todo esto nos hace perder las curvas fisiológicas de nuestro organismo.
  • El exceso de estrés y el acúmulo de cansancio nos hace perder curvatura, sobre todo lumbar: como sabéis el estrés físico y sobre todo mental, nos hacen perder energía y vitalidad, esta pérdida de energía nos repercute directamente en nuestra postura corporal, con el paso del tiempo.

  • La afectación emocional como tristeza, sentimiento de fracaso, desánimo: estas emociones negativas nos hacen que estemos cabizbajos con una “postura de derrotado” que a la larga hace que el cuerpo adquiera una postura de decaimiento que acaba por afectar a las curvaturas de nuestra espalda.

En conclusión

La lordosis no es un mal que no tenga remedio, ya que podemos mejorar su estado y corregirla si tomamos algunas medidas al respecto. Para comenzar tenemos que fortalecer la parte lumbar, es decir, unos músculos fuertes nos harán tener una columna recta. Para lograrlo trabajaremos los abdominales y los lumbares por igual, de modo que mantengamos un equilibrio entre ambos grupos musculares.

A continuación os dejamos un vídeo de estiramientos para que los podáis hacer desde casa y así evitar los dolores de espalda.

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